Ruido de sillas y una intensa luz lo despertó. Se había quedado dormido sobre la mesa manchando los folios de babas. Después vio que lo miraban; treinta pares de ojos lo miraban. Él sentado con la mano derecha sobre los folios en blanco. Treinta cabezas inmóviles lo miraban. La yema de los dedos le ardía, las tenía manchadas de tinta azul. El azul oscuro de sus dedos como el amarillo nicotina de un fumador empedernido. Quiso olvidar las treinta narices que lo olían, pero solo fue una excusa, eso lo comprendió rápido; una excusa infantil para probar el primer cigarro. Después insomnio y miedo y soledad y cafés dulces y amargos. La luz intensa seguía iluminando sus dedos manchados, pero de improviso sus yemas comenzaron a gotear. Sus dedos goteaban y desaparecían lentamente, cayendo en los folios blancos y arrugados. Él miraba- una gota- un dedo- otra gota- él miraba... y comenzó a dirigir el hilillo de tinta y carne sobre el papel, a dirigir por la simple densidad y deseo de la tinta caer, como un Jackson Pollock encerrado en su garaje. Un Jackson Pollock recitando alrededor del papel, esperando ser devorado… Él miró al frente y no vio a nadie. No había nadie. Estaba solo. Sonrió. Cuando el folio estuvo manchado de tinta o él estuvo en el folio una chica rubia se levantó de la última fila. Se acercó a la mesa y cogió el folio con un brillo extraño en los ojos. Deslizó el dedo índice de la mano izquierda sobre la mesa y se le lo llevó manchado de tinta azul a la boca. Después se marchó en silencio. Habían quedado veintinueve bocas abiertas; esperaron, quietos y tranquilos, a que entrara el próximo poeta. Entró. Recitó. Después salieron. El acto había concluido. Treinta cuerpos caminaban hacia destinos distintos (una luna) pero un fluido dominaba sus estómagos, un fluido extraño circulaba por sus cuerpos sin ser guiado por rutinarias venas. Todos intentaron cenar en algún momento, treinta menús variados; todos se acostaron en algún momento, treinta horas distintas; pero todos, en algún momento, buscaron en la wikipedia quién era Jackson Pollock.
2 comentarios:
Me han dicho que el recital ese no estuvo mal, que si lo llega a ver Iñárritu os ficha. Dicen que uno cantó espectacular.
P.D: Os aprecio de corazón.
fue genial y lo haremos siempre mejor, somos como el intermedio XD
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